23 de agosto
El Ártico es el termostato del planeta: retira grandes cantidades del CO2 que nuestra sociedad enferma emite incesantemente a la atmósfera, su capa de hielo refleja la luz solar hacia el espacio, manteniendo la Tierra más fría (o menos caliente), y sus corrientes frías y densas son el motor de la circulación oceánica que redistribuye el calor planetario regulando el clima desde Europa hasta el Pacífico. Justo antes de venir, un buen amigo, de los que te dan perspectiva y te ponen los pies en el suelo, me preguntó que qué hacíamos yendo al Ártico cuando el río de nuestro pueblo está rebentao y nadie hace nada. Interesante reflexión. Nuestro río está delante de nuestros ojos todos los días, vemos día a día como se deteriora, y nos afecta directamente. Los cambios que se están produciendo en el Ártico también, aunque lógicamente son de mucha más difícil observación y sus consecuencias directas sobre nuestras mundanas vidas mucho más inciertas. Estando en este entorno, pienso que tod@s sentimos en el barco que hacemos cosas que trascienden nuestra individualidad, incluso nuestra especie. No podemos darle la espalda a nuestro río, tampoco al Ártico.

En este barco flipais lo que está haciendo la gente: están Vane, que sale a bailar porque lo hace fenomenal, Adriana, Pepe, Catarina, Ricarda, Jana, Anna, Massimo (y su caniche), que se comen horas filtrando agua ártica para poder ver lo invisible. Antonio, Arsenio, Nerea, que se llevan toda el agua (y el aire) del Ártico en frasquitos (literal). Eva y Fede con sus grandes (enormes) atributos como científicos, con preguntas de relevancia global, volviéndose locos queriendo resolverlas todas en cuatro semanas. Nau, Paul, Lotty, Nandi, que de hecho pueden ver directamente lo invisible. Antonio, Manel, comiendo horas y guardias para ver la estructura física de este sindiós. La Espe, que aparte de peinarlas al ping pong consigue lo que nadie ha hecho antes. Markel, Alba, Mar, que ven lo más pequeño todavía. Marja, que como no le llega con toda la barbaridad de cosas que está haciendo aún se pone a aprender castellano. Javier, Pepe (rep), haciendo malabares con horarios e imprevistos para garantizar que se le saca el mayor partido posible a todo esto. Esther, comiendo horas, frio y sueño para completar este puzle irresoluble. Andrea, Manuel, Pablo, Manuel, Damián, Camilo, Ana, de los que ahora puedo ver lo megacrucial de su trabajo, lo duro que es, y que no se explica por condiciones laborales y si por compañerismo y empatía. Y la tripulación del Odón, que gente tan fantástica, lo que se comen, siempre pendientes, siempre atentos, siempre disponibles, excediendo con creces sus funciones. Y en el medio de todo esto, siendo agosto y estando tan lejos, no puedo dejar de vernos un poco como la foto.
La vida quiso que Javier me asignase el 23 de agosto para escribir esto. Se publicará cuando sea, pero hoy es 23 de agosto. En medio de toda esta exuberancia científica y humana, de toda esta trascendencia, solo puedo pensar en ti, cariño. Llevo desde el principio haciéndolo, pero mucho más si cabe en los últimos días. Hoy es el cumple de Dani. Dani es supermayor, hoy hace 5 años ya. Deberíais conocerla, porque es un ser increíble, más que precioso. Dani es supercariñosa, tímida, noble, cautelosa. Le gusta ir a la huerta con la abu, entrar al gallinero a coger los huevos, abrazar a los perros y a los gatos, bailar. Le encanta bañarse en la piscina, este año aprendió a nadar, e incluso sabe ya hacerte un six seven en medio de una carrera nadando. Ahora estamos con el buceo. Tiene una máscara de esas que te cogen toda la cara que es de unicornio, y es rosa. Pienso que le debe encantar, pero aún no lo sé.

Hace 5 años Dani me petó la cabeza, no sabía que se podía amar incondicionalmente a alguien a quien no conoces. Tampoco sabía que se podía aprender tanto de alguien mucho más inexperto. Cuando se ríe, que lo hace muchísimo, no os imagináis la luz que desprende. Cuando llora, en cambio, es desgarrador. Hace unos días lloró, mucho, porque su padrino no iba a estar en su cumple porque está lejos, viendo ballenas, hielo y cosas increíbles, pero no está. Cariño, sinto muitísimo non estar no teu cumple. Espero que teñas o mellor dos cumples, que te rías un montón, que te gusten muito os regalos, que poidas xogar muito cos amig@s, que poidas entender a miña ausencia. Non poderei compensalo, estas cousas non se compensan, nin sequera con fotos de animais incríveis ou experiencias extraordinarias, pero si quero que as coñezas. Quero que vexas que non hai nada imposible, que a pesar dos cambios, este é un lugar marabilloso, que podes ser o que ti queiras, que mesmo na ausencia estou contigo, e que te quero infinito Dani. Ah, e que cando volte, se queres, imos ir bucear a Lagos que ten unha zona de rochas protexida das olas para que probemos a túa máscara e poidas ver o invisible. Quérote muito cariño.





Comments