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Lucha de gigantes

Antonio Delgado
Aug 25, 2022
3 min read

"En un mundo descomunal siento mi fragilidad"; "Creo en los fantasmas terribles de algún extraño lugar"; "Me da miedo la enormidad donde nadie oye mi voz" … esta es la letra de una de las canciones más célebres de Antonio Vega “Lucha de Gigantes”. La grandeza del universo, su pasión por la ciencia y, en particular por la astrofísica, y/o su lucha contra las drogas posiblemente fueron fuente de su inspiración.


El hombre ha sido adicto al carbono desde hace más de 500.000 años, cuando comenzó a dominar el fuego. Sin embargo, desde la revolución industrial quema también “fotosíntesis fósil” acudiendo a carbono que estaba retirado del “sistema”, y que estaba “guardado” en el sedimento durante cientos de millones de años. Así, poniendo en circulación este carbono, el hombre rompió los ciclos biogeoquímicos de la Tierra. Hoy nos enfrentamos a un gigante al que sabemos que no podemos vencer. De repente, en solo 100-200 años, nuestra atmosfera ha alcanzado los niveles de concentración de CO2 que tenía la tierra hace 25-30 millones de años. Todos los ecosistemas están con el “pie cambiado” y es que… aquella era otra Tierra. Las especies eran distintas, el Atlántico comunicaba con el Pacifico por Centroamérica, o la Antártida estaba pegada a Suramérica, las corrientes oceánicas eran diferentes y, por supuesto, el clima.


Cada día de campaña cuando veo esos azules diferentes y profundos del mar, no puedo dejar de pensar en la solución. Es el último pensamiento conmigo mismo. Solo hay una salida: otro gigante. Y es al que hemos venido a conocer mejor.


Toda solución pasa por entender las rutas del carbono “rápido”: la biomasa de las plantas del planeta tiene periodos de residencia/intercambios de su carbono muy pequeños, de tan solo unos 20 años. Pero aún más rápido es el carbono atmosférico (5-10 años de tiempo de residencia en la atmosfera). Y justo en este reservorio es en el que el hombre, desde la revolución industrial, ha inyectado 300 Pg C procedente de quema de combustibles fósiles. Esto implica un incremento del 50% en nuestra atmósfera (preindustrial: 600 Pg C, hoy de 890 Pg C) que es descomunal e inasumible por los ciclos biogeoquímicos de “carbono rápido”. De hecho, incluso después de su hipotético intercambio y distribución/dilución con otros reservorios de carbono “rápido” biosfera y aguas superficiales oceánicas, también implicaría un incremento muy grande de aproximadamente un 15% de todo el conjunto, cuyas consecuencias reales no son conocidas por la ciencia.


Los reservorios de carbonatos y carbono orgánico son abismales, 63 millones de Pg C, pero no cuentan en esta “historia” (sus tiempos de residencia son cientos de millones de años (ver figura).


Reservorios de carbonatos y carbono orgánico.


Pero tenemos otro aliado gigante, el océano profundo que con 38.000 Pg C, tiene una magnitud muy superior a todo el carbono rápido del planeta, y cuyo tiempo de residencia de 1250 años es relativamente rápido, lo que alberga esperanzas de que la alcalinidad del océano funcione como un buffer químico, “una esponja”, que asimile gran parte del carbono antropogénico inyectado por el hombre. Y es en este contexto, en el que nuestro proyecto del estudio de los remolinos de Canarias puede aportar datos que permitan construir modelos de cómo funciona el intercambio entre aguas superficiales y profundas en muchas partes del planeta, y como son sus flujos de carbono.


Podemos conocer más, pero sabemos que no podemos dominar… “en un mundo descomunal siento mi fragilidad".

 
 
 

11 Comments


flyingents
6 days ago

La idea de que hemos devuelto a la atmósfera carbono de hace millones de años en solo dos siglos me resulta aterradora. Creo que tienes razón al señalar que entender las rutas del carbono rápido es nuestra única salida real. El otro día estaba mirando una plague map sobre cambios globales históricos y conecté con esa misma sensación de fragilidad que describes al ver el mar.

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Noah Bennett
Oct 07

La numerología puede ser un tema entretenido cuando se presenta con equilibrio y sin afirmaciones exageradas. Conocer diferentes interpretaciones permite comprender mejor algunas tradiciones y comparar sus significados desde una perspectiva personal. Me gusta especialmente cuando este tipo de contenido deja espacio para que cada lector saque sus propias conclusiones.

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Eileen Dai
Eileen Dai
Sep 21

The article highlights the immense complexity of breaking and understanding Earths biogeochemical cycles. It is a monumental challenge that requires deep thought and problem solving. When I need a mental break from thinking about such large scale puzzles, I enjoy the focused challenge of MeowdoKu Online Play. It is a great way to keep the mind sharp.

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Eileen Dai
Eileen Dai
Sep 21

The imagery of the different and deep blues of the sea and the thought of an ancient Earth 25-30 million years ago, with different continents and currents, really sparks the imagination. It makes me wonder what those landscapes and seascapes truly looked like. For anyone interested in visualizing such historical or even hypothetical scenarios, the Zeva AI Image Generator can be a fascinating tool to bring those ideas to life.

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Eileen Dai
Eileen Dai
Sep 21

The line about feeling fragile in an enormous world really resonated with me, especially when thinking about the scale of these environmental issues. Keeping active helps me stay focused and ready for big tasks. When I am moving around a lot, I sometimes like to try brace support to help me feel stable and comfortable throughout the day.

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